Los relojes Flik Flak se prueban con los más altos estándares de calidad para garantizar la total seguridad antes de su uso final. Antes de ser lanzada al mercado, cada nueva línea de productos Flik Flak tiene que pasar un período considerable de tiempo de pruebas rigurosas de ratificación dentro de los laboratorios de control de calidad específicos. Inicialmente, cada componente del reloj (la correa y los accesorios incluidos) se somete a una amplia gama de análisis químicos y mecánicos, con el fin de asegurar su calidad. Los ensayos mecánicos tienden a observar y medir la resistencia de los relojes bajo las "condiciones de vida más duras", en otras palabras, para que sean capaces de resistir cualquier juego y actividad de los niños.
Ningún producto Flik Flak se lanza sin haber superado con éxito las pruebas de homologación. No hay excepciones a esta regla: si una de las pruebas fundamentales es infructuosa, la línea de productos se considera "no conforme" y no saldrá al mercado hasta que se hayan cumplido los estándares de calidad completamente. De hecho, el producto se lanzará al mercado sólo cuando todos los resultados de homologación sean positivos.